Qué queda documentado cuando termina una auditoría UX
Al cerrar el trabajo, el equipo no recibe un rediseño ni una promesa de métricas: recibe hallazgos ordenados por impacto en la tarea del usuario, flujos de onboarding y formularios anotados con la fricción detectada, y un plan de corrección dividido por sprints. Los patrones de componentes quedan consolidados en una guía viva de estilos y accesibilidad que el propio equipo puede sostener. Los mapas de recorrido y las pruebas moderadas con pocos participantes dejan evidencia concreta para las decisiones que vienen después. El resultado es criterio compartido y próximos pasos claros, para que el producto pueda iterar sin depender del estudio en cada cambio.